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cine » nota

Críticas | Publicado el 01 de agosto de 2019 a las 18:45 hs.

Escuela Bomba, Gobierno de la desidia

Finalmente Escuela Bomba que fue proyectada en las puertas del cine Gaumont, se podrá ver los lunes en el Centro Cultural de la Cooperación, para así corresponder en algo a la deshonra que de la educación ha hecho un gobierno que cree que los pobres no llegan a la Universidad ¿para qué irían la escuela entonces?

Por Teresa Gatto

“Alfabetizarse no es aprender a repetir palabras,
sino a decir su palabra”
Paulo Freire

El contexto

Esta nota no pretende ser un crítica comme il faut, sino más bien una reflexión subjetiva de un estado de cosas que acaecen en torno de la educación y para la educación en Argentina.

Hace 2 meses, en mi barrio, Ramos mejía, se hizo una feria de artesanos, entre ellos había un par que hacían fundas personalizadas de celular, en una imagen borrosa pero llena de expectativas parecía que eran Sandra y Rubén, las víctimas de la explosión de la Escuela en la Escuela Nro. 49 de Moreno cuyos Vice Directora Sandra Calamaro y el auxiliar Rubén Rodríguez, fallecieron de inmediato. Una amiga Educadora de toda la vida, docente militante de la Educación Pública preguntó de inmediato si eran ellos, estaba dispuesta a llevarlos en su teléfono como quien lleva una bandera a la victoria para que jamás vuelva a ocurrir.

Casi exactamente un año después, Juan Mascaró, director del documental vio junto a los espectadores, truncada la esperanza de que se exhibiera en el Cine Gaumont y se decidió hacer el estreno en la puerta. Afortunadamente, Escuela Bomba ya tiene su sala en el Centro Cultural de Cooperación y allí cada uno sacará las conclusiones pertinentes.

Al principio el poder mediático hegemónico trató de instalar que se trataba de una perilla de gas mal cerrada. Más o menos como que Santiago Maldonado se ahogó en 30 cm de agua o que Rafa Nahuel estaba armado y en sus pequeños dedos de infante había rastros de pólvora. Hipótesis éstas rechazadas de plano por los familiares y pericias en el primer caso y porque no existía polvo ni armas en el segundo.

Hemos asimilado para el horror de muchos que la escuela no sirve, salvo para los que van a comer, cada vez más, a la escuela pública en el Conurbano Bonaerense se va a comer la única comida del día. Hemos interiorizado que será difícil que los que tienen hijos de edad escolar puedan enviarlos a la Universidad porque le poder dice “que no llegarán”, hemos escuchado azorados que en la Escuela Pública se cae, no se elige, se elige el Cardenal Newman, el Liceo  Jean Mermoz o el en Saint Good Day Sunshine cercano a algún country. En la escuela pública se cae como en un pozo de Edesur sin cerrar, o en una mala obra de AySa que usa ventanas y puertas recicladas para tapar las obras (he aquí un menisco destrozado por caer allí). No se dice que las primeras generaciones de hijos de inmigrantes que eran analfabetos tuvieron movilidad social porque en este bendito suelo existía la Enseñanza Pública y así M'hijo el dotor de Florencio Sánchez retrató para siempre esa movilidad no siempre bien retribuida familiarmente. Lo siento mucho: en enormes casos la Escuela Pública se elige.

Pero también es cierto que la fecha que Mascaró elige para el estreno de su film postula que los que no pueden filmar sus logros, sencillamente porque no existen, piensen a Escuela Bomba como una jugada política y oportunista. Puede ser, pero en Educación, Salud, Seguridad, Niñez en Abandono del Estado, Adultos Mayores sin anestesia, todos podemos filmar bio pics, documentales y ficciones que muestren el estado de cosas  que desde el advenimiento del Neoliberalismo asola a los sujetos que no cayeron en la escuela pública, que pueden conservar sus estándares de vida y que no se han adeudado. Porque son muy pocos, el 0.7 % de la población. De modo que el oportunismo tan mentado, abre paso a la pregunta dolorosa ¿Qué nos han hecho?

El film

Una minuciosa recopilación de testimonios da cuenta de los reclamos repetidos que la escuela Nro. 49, Escuela Nro. 49 de Moreno, hacía desde hace tiempo inmemoriales sobre el estado de la conexión de gas, que dicho sea de paso era a garrafa.

¿Qué hacían allí Sandra y Rubén? Nada más ni nada menos que la única comida diaria de los alumnos, el mate cocido y el pan. Moreno es una sinécdoque de lo que ocurre en toda la Provincia de Buenos Aires en la que posiblemente, un gobierno de derecha creyó que podría privatizar la educación toda cuando llegara a la pobreza cero (0). Vidal usted tiene un Cero (0). Porque no sólo desoyó esos reclamos, sino que jampas se acercó a la escuela, ni siquiera como esos coroneles macondianos que van en helicóptero echan un vistazo y se van.

Más tarde que temprano y con el impacto de los medios. Se supo que eran muchas más las escuelas que estaban en la misma condición y que ahora papá y mamá no solidarizados del todo con los muertos pero sí temiendo que les ocurriera a sus hijos volar por el aire, se pusieron del lado del reclamo y dejaron de decir que los docentes eran unos ricos vagos que querían más vacaciones y que los paros eras para dormir un rato más. Puede que haya en el mix de docentes que conocieron la dignidad en el triple gobierno Nacional y Popular, muchos que hayan votado este gobierno que pasado mañana se medirá con las diversas oposiciones, porque querían un Audi, ya no alcanzaba un Renault u porque desclasados hubo siempre. Pero también sigue existiendo en demasía el docente que corre de escuela en escuela SUBE en mano sin pensar en nada más que en llegar para firmar y dar su clase y está feliz porque desea que en estas zonas de desamparo y olvido los pibes no sean ni policías ni ladrones, porque ir a la Universidad fue posible.

Por eso es interesante que el documental muestre la solidaridad que se desató cuando este hecho luctuoso se produjo porque las familias comenzaron a ir a las asambleas y a participar, porque la escuela no es sólo un ámbito educativo, es además, y como si fuera poco, el espacio destinado al comedor comunitario, de este modo, sabemos que esta situación es pre existente, que desde los 90, hubo un desmedro y un abandono de la educación y que hubo demandas que no se pudieron atender pero Mascaró sin miedo muestra cómo y de qué modo el actual gobierno incumplió sus promesas, y esto en tiempos de aprietes, censuras (como la del film) desaparición de medios opositores o críticos, es un logro enorme. Aunque haya un falta de información que parece deliberada, u omitida en el apuro del contexto político no se puede juzgar como otro documental porque lo que muestra Escuela Bomba es la necesidad de que no se repita este horror y a la vez concientiza para que si usted, usted o usted no verificó las condiciones en las que su hijo estudia o va a comer a la escuela, lo haga de inmediato.

Lo que se patentiza, más allá del calibre artístico que dejamos de lado frente a la indignación de muertes previsibles es que hay una indiferencia a las clases bajas, un desdén hacia los niños sin recursos que no asisten a Lollapalooza Argentina en helicóptero que pagamos usted y yo y que usa la Gobernadora Vidal para llevarlos y no sólo por eso, sino porque tal vez no sepan que existe, porque ya no se conecta la igualdad.

Valiente propuesta con sus más y su menos si no se proyectó es porque alguien del Instituo de Cine y Artes Visuales fue apretado o decidió no meterse justito ahora que la multitud está desbordada de deudas, hambre y apremios porque desde el Presidente Macri hasta la Gobernadora Vidal miran a Europa como aquellos sembradores de xenofobia que integraron la generación del 98.

Ficha Técnica

Título original: Escuela bomba

 Directores: Andrea Corrado Vazquez y Javier Di Matteo

Actor: Documental

 País de origen: Argentin

 Clasificación: Sin definir

 Fecha de estreno: 01/08/2019 

 Distribuidora: Independiente

Sala Única: Centro Cultural de la Cooperación, Corrientes 1543, los lunes a las 20.

 

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