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música » nota

| Publicado el 29 de diciembre de 2011 a las 16:37 hs.

Los Stones y el final de la inocencia en el rock

Los chicos malos del rock, obscenos, desalineados, provocadores, rebeldes, contestatarios, evasores y adictos y su contribución a que las cosas cambien. ¿Culpables o inocentes?

por Esteban Lavezzari  

"¿Dejarías que tu hija se case con un Rolling Stone?"

"A los padres no les agradan los Rolling Stones no quieren que sus hijos lleguen a ser como ellos;
no quieren que sus hijas se casen con ellos. Nunca han sido las virtudes de pulcritud, obediencia y puntualidad tan escasas como en los Rolling Stones. No son los ideales con los que construir imperios, no son del tipo de gente que se lave las manos antes de comer.

Causan que los adultos farfullen con rabia"

London Evening News (marzo de 1964)
 

En la década del 50’ los sectores más conservadores de la sociedad comenzaron a ver al advenimiento del rock and roll como algo peligroso, como la música en la que los jóvenes no debían incurrir por cuestiones morales, religiosas, éticas y hasta inclusive políticas. Músicos como Chuck Berry, Little Richard y Elvis, pioneros del género, vivieron en carne propia la persecución que existía en aquella época y para finales de década los tres ya estaban fuera de los escenarios: Elvis fue enviado al Servicio Militar de los Estados Unidos, Check Berry estuvo preso por un confuso episodio sexual hasta 1963 y Little Richard se alejó del rock and roll para hacer música religiosa. El Status Quo finalmente había triunfado.

En la primavera de 1961, en la estación de trenes Dartford de Londres, se produciría un hecho que marcaría a fuego para siempre la historia del rock and roll, Mick Jagger se reencontraría con un ex compañero de primaria llamado Keith Richards. Un año más tarde ambos se sumarían a la banda de Brian Jones, y para la primavera de 1962 este bautizaría al grupo como The Rolling Stones. A partir de ese momento las piedras comenzaron a rodar y el rock and roll tendría otra oportunidad que trascendería lo musical.

Los Stones comenzaron a recibir críticas de todas partes desde sus comienzos por su manera de desenvolverse en el escenario, los movimientos de Jagger resultaron un insulto al recato de la época e inmediatamente fueron percibidos como obscenos. La imagen desalineada y provocadora de la banda tampoco fue bien vista y suscitó todo tipo de campañas de prensa en su contra. Pero aquella primera mala fama era solo la antesala de lo que comenzaría a gestarse a partir de 1965, cuando los Rolling Stones conquistan Estados Unidos.

Todo aquel temor que el advenimiento del rock and roll había despertado en la década del 50’ no hizo otra cosa que materializarse cuando la banda comenzó a triunfar comercialmente a ambos lados del Atlántico. Instantáneamente fueron concebidos por la prensa como la antítesis de los Beatles, quienes contaban con un gran apoyo no solo de la prensa sino también de la sociedad. Los Stones capitalizaron impecablemente aquella antinomia y comenzaron a jugar el rol de los chicos malos del rock. Richards y los suyos empezaron a tener problemas con la ley como ninguna otra banda o figura del rock los había tenido hasta el momento, el rock daba sus primeros pasos en los juzgados y en las largas noches de los calabozos. La música y la actitud de la banda comenzó a desafiar cada vez más los valores tradicionales de la sociedad y esto hacía que cada vez más jóvenes acudieran a sus shows. El grupo fue generando una afición cada vez más rebelde y contestataria llegando al extremo en el trágico recital de 1969 en San Francisco donde una joven murió apuñalada por los “Hells Angels”, encargados de la seguridad del concierto. Este hecho, junto a la repentina muerte de Brian Jones ese mismo año, hicieron que la banda cerrara la década en el ojo de la tormenta.

Los Stones comenzaron los 70’ exiliados en Francia por sus problemas con el fisco británico, y fue allí, en la mansión de Richards, donde se gestó la obra cumbre de la banda “Exile on Main Street”. El disco fue grabado en un contexto caótico con sesiones de grabación que nunca comenzaban por la adicción de Keith a la heroína, con largas jornadas de fiestas y largas jornadas de descanso y con una muy mala relación entre los miembros de la banda. La realización del disco comenzó en 1971 y un año más tarde se trasladó a Los Ángeles debido al acecho de la policía francesa por sospechas sobre la relación del grupo con el narcotráfico británico. La salida del nuevo trabajo y su gira posterior permitiría al grupo solucionar su problema fiscal con Gran Bretaña.

Los Rolling Stones continuarían siendo víctimas de muchos prejuicios durante varios años más por renunciar a tener que ser de una manera determinada. Conscientes o no, lograron que el rock and roll deje su estado de inocencia y se convierta en una fuerza de cambio social. El rock pasó a convertirse en un estilo de vida por si mismo que supo derribar las barreras sociales que le impedían conformarse como tal, y por este hecho los Stones deberían ser declarados culpables.