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música » nota

| Publicado el 13 de octubre de 2010 a las 01:22 hs.

Astillero Tango, la vuelta al mundo en mucho más que un 2x4

Gambeteando los lugares comunes, la Orquesta Astillero se abre paso en nuestro país y en el mundo llevando un tango nuevo y a la vez originario.

Por Teresa Gatto

Conformado actualmente por Martijn Van der Linden, Luciano Falcón, Adolfo Trepiana, Mariano González Calo, Federico Maiocchi, Julián Perarlta y Miguel Suárez, Astillero viene dando que hablar en diversas latitudes por la calidad de su música, por su propuesta escénica de gran fuerza y por la consigna que se han propuesto desde el comienzo, esto es:  crear e interpretar sólo música nueva, gesto que se agradece ya que en muchas ocasiones la falta de renovación de ciertas poéticas y estéticas ha sido la causa de la desaparición de algunos géneros mayores que luego cayeron en el olvido o quedaron cristalizados en previsibles estructuras.

Astillero se formó a mediados del 2005 en la Ciudad de Buenos Aires y desde ese momento enarboló el tono rioplatense que dio como fruto en noviembre de 2006 su primer CD "Tango de Astillero" a cargo del sello independiente Del Puerto Producciones. A partir de ese momento y sin descanso, el grupo recorre un camino que lo planta refundando una estética de fuerte impronta visual y con una marcada tendencia vanguardista. "Sin descanso en Brastislava (glosas fuera del tiempo)" su segundo CD, incluye un tema en el que intervino el maestro Leopoldo Federico ¡De pié por favor!

Acerca de rupturas, vanguardias y modos de concebir y producir el género más auténtico del Río de la Plata, se trata esta charla que pretende llevar a los lectores la difusión de la tarea de estos artistas cuyo horizonte parece no tener límites ya que Montreal, Rotterdam, Amsterdam, París, Sevilla y Londres no alcanzaron y Hungría, EEUU, Canadá, Rivoli y Rumania han podido escucharlos en su tercera y cuarta gira. Compartieron escenarios con Chucho Valdés, Herbie Hancock, B.B. King, entre otros y conversaron con nosotros, prontos a salir nuevamente en una gira que los llevará lejos para volver cercana en otras latitudes, esa música nuestra.

-Hagamos un poco de historia y contemos la proveniencia de cada uno de ustedes hasta confluir en Astillero.

 Federico Maiochi- De los lugares más dispares. Algunos vienen de la música clásica, otros del rock, pero todos coincidimos en que en cierto momento nos dimos cuenta de que la música que más se parecía a nuestra vida y nuestras costumbres era el tango…
 
 -Entre las cosas que hay en la descripción de la página ustedes dicen encabezar el Movimiento de tango rupturista. ¿Pueden definir para los lectores a efectos de dejar claro cuál es la estética que persiguen?
 

F.M.- La cuestión es que no lo decimos nosotros, el término “tango de ruptura” lo utilizó una vez un periodista y nosotros simplemente lo adoptamos.

Durante décadas y por varias razones socio-políticas el tango dejó de ser música popular para convertirse solamente en música for export, en souvenir  para turistas.

Se dejó de componer tango nuevo y la juventud dejó de escucharlo. Entonces nosotros nos dimos cuenta de que el tango no tenía la culpa, que era una música maravillosa y que tenía que seguir evolucionando. Por eso se formó Astillero, para recuperar el tango y el tiempo perdido. Será por eso que nos titularon “tango de ruptura”, porque rompimos con lo que venía pasando, o mejor dicho, con lo que no venía pasando…
 
 -En la historia del grupo leo la palabra vanguardia y a la vez el nombre del maestro Leopoldo Federico, ¿cómo es grabar con un referente de todos los tiempos del tango y al mismo tiempo estar formando parte de una vanguardia? Me refiero a que hay nombres tan clásicos, que el común de la gente no sabe qué tan abiertos a nuevas experiencias están.
 

F.M.- Lo que pasa es que somos lo mismo. Nosotros tocamos una música quizá un poco más ácida o agresiva de lo que era el tango en la década del ’40. Pero acordemos que también la vida en la actualidad es también más ácida y agresiva… Esto hace que cambie un poco la gestualidad, pero el género está intacto, bien presente.

No nos sentimos diferentes a los grandes maestros de antaño. Sólo que al igual que ellos en su momento, también somos honestos con el entorno que nos rodea.

Por eso Leopoldo Federico y otros grandes referentes como Daniel Binelli o Juan José Mosalini se entusiasman y participan de nuestra música o colaboran en una escuela de música de tango que llevamos adelante. Entienden que hablamos de las mismas cosas que hablaban ellos, sólo que desde nuestro lenguaje.

 -Por otro lado se habla mucho de la museificación de las vanguardias…en un tiempo en que todo es obsolescente parece una tarea titánica mantener la delantera con un gesto disruptivo, supone mucho trabajo sobre lo nuevo y también mucho conocimiento de la historia del género, para romper hay que saber qué romper, con que ser disruptivo…

F.M.- Por supuesto, estamos totalmente de acuerdo. Es por eso que nosotros tuvimos que escuchar muchos discos… Es que desde hace unos cuantos años que los músicos no contábamos con partituras de los arreglos que nos habían dejado los grandes maestros. Esa fue la parte más dura del trabajo. Fue casi como la tarea de un arqueólogo. Escuchábamos los discos y desgravábamos la parte de cada instrumento. Por eso, como te decía antes, es que formamos la escuela, como un modo de acercar estos elementos y nuestra experiencia a los nuevos músicos de tango.
 
-Es sabido que el tango cobra vigencia constante, muchas veces más fuera de nuestro país que dentro.  Dudo seriamente  que eso que le muestran a los turistas en San Telmo sea el tango que hoy las nuevas generaciones consumen y menos lo que las viejas aceptan… pero veo que las giras, en ustedes son una constante y me gustaría saber no sólo cuál es la diversidad cultural que recibe la música universal que ustedes hacen y hasta dónde resulta pregnante ya que  han sido grabados y transmitidos por la BBC de Londres.
 

F.M.-Bueno claro, lo que le muestran a los turistas en  San Telmo es un souvenir, como dije antes. Tiene ese valor. Es lo mismo que un llavero o una taza…

Con respecto a nuestras giras en el exterior, siempre nos reciben muy bien. La gente disfruta de nuestra música y comprende la profundidad del discurso.
A lugares tan diferentes como Corea, Canadá o Rumania llevamos un pedazo de Buenos Aires, y explicamos que el tango no es ni un baile ni un género musical. Va más allá de eso. Es la filosofía y la cultura de nuestro lugar.
 
-¿Cómo definirían la estética visual que juega un papel preponderante como signo que espesa el ya imponente signo musical?
 
F.M.-En Astillero buscamos que las imágenes presenten con otro lenguaje el mismo discurso artístico que la música. Siempre nos resultó interesante trabajar el espectáculo como una totalidad, generar un texto escénico complejo compuesto tanto por la música como por la imagen.
 
 -¿Futuro inmediato, mediato?
 
F.M.- En noviembre nos espera una nueva gira por Europa que incluye Alemania, Grecia, Holanda, Suiza y Austria. También nos quedan antes de fin de año varias presentaciones en Buenos Aires en distintos espacios, entre ellos el Teatro Orlando Goñi que es el lugar donde funciona la escuela de tango en la que trabajamos, y que es también nuestro centro de operaciones.
 

Agradecemos esta gentileza de la gente de Astillero y obviamente nos quedamos pensando siempre en la misma cuestión: ¿Qué tan difícil es difundir, conocer, apreciar, comprender, disfrutar lo nuestro? ¿Cuántos gérmenes de esta naturaleza argenta hay dando vueltas y el gran público no lo sabe? Ojalá el ejemplo de Astillero genere, promueva e interpele a muchos, así nuestra tarea de relevar y promover Cultura, estará dando sus frutos. Para demoler la esperanza, tendrán que leer otro medio.

 

Y si querés saber fechas, giras, discografías, etc., entrá a:

www.astillerotango.com.ar

myspace.com/orquestaastillero

sonicbids.com/astillerotango