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música » nota

| Publicado el 22 de junio de 2012 a las 16:48 hs.

Eleonora Cassano en el Luna Park

En su despedida de la danza clásica, presenta "La Bayadera" los días 29 y 30 de junio y 1 de julio, acompañada por el bailarín Luis Ortigoza, el Ballet Estable del Teatro Argentino y la Orquesta académica de Buenos Aires dirigida por Carlos Calleja.

El viernes 29 y el sábado 30 de junio a las 20.30 y el domingo 1º de julio a las 18, el Teatro Argentino de La Plata, dependiente del Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires, ofrecerá en el Luna Park su producción del ballet “La Bayadera”, con música de Ludwig Minkus y coreografía de Luis Ortigoza -basada en el original de Marius Petipa-.

Además del Ballet Estable del primer coliseo bonaerense, que dirige Mario Galizzi, y la Orquesta Académica de Buenos Aires, conducida por Carlos Calleja, intervendrán en los papeles protagónicos Eleonora Cassano (Nikiya), quien esta temporada se despide de la danza, y el propio Luis Ortigoza (Solor), actual figura principal del Ballet de Santiago de Chile.

La escenografía le corresponde a Fabián Giménez, el vestuario a Viviana Serafini y la iluminación a Esteban Ivanec.

Hay entradas desde $ 70, disponibles en las boleterías del Luna Park (habilitadas de lunes a viernes, de 10 a19; sábados, de 12 a19 y domingos de función, desde las 14) o a través de www.ticketportal.com.ar o llamando al 5353 0606. Tarjetas exclusivas VISA y VISA DEBITO

Sobre esta versión de “La Bayadera”

Dice Luis Ortigoza sobre su versión de esta obra: “Vi por primera vez La Bayadera cuando era un niño. Recuerdo que su impresionante despliegue de imágenes me introdujo en un mundo mágico y místico, de princesas indias y coloridos personajes que protagonizaban una historia dramática, de amor, poder y traición. Quedé cautivado por esa cultura, sus códigos, colores y texturas. En especial quedó grabada en mi mente la magnífica y poética escena de El reino de las sombras. Esas imágenes, que no se diluyeron con el paso del tiempo, me inspiraron cuando asumí por primera vez el rol de Solor y cuando empecé a trabajar en mi propia versión. Tras enfrentarme a la partitura y a los desafíos coreográficos de este título, puedo decir que La Bayadera es el ballet del repertorio clásico más perfecto jamás construido, el mayor legado que dejara el genio de Marius Petipa. Para concebir esta coreografía, respeté la estructura original de Petipa, a la que le sumé dos danzas para los varones –los guerreros y los sacerdotes-, para darles mayor presencia, y una última escena, la de la destrucción del templo, que no figura en todas las versiones y que constituyó un gran desafío. Respecto del concepto visual, opté por respetar algunos colores específicos para ciertos trajes, porque forman parte de los códigos ancestrales de la cultura india (el vestido de Gamzatti de la última escena, por ejemplo, es rojo, porque ese es el color de las novias), mientras que en lo escenográfico, propuse que se respetara la grandiosidad de los palacios y la exhuberancia de la vegetación que los rodea”.