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música » nota

| Publicado el 13 de agosto de 2012 a las 10:01 hs.

Yendo de la cama al living; yendo del rock al jazz

Juan Cruz de Urquiza y su noneto grabaron un disco en vivo los pasados 3, 4 y 5 de agosto en Café Vinilo con música de Charly García. Una orquestación impecable y arreglos arriesgados pero fluidos hicieron que el espectador salga aliviado: todo lo que sucedió aquellas noches va a poder ser vuelto a escuchar en el disco.

Por Santiago López Duque

La puerta añeja y las molduras; el zaguán, el patio interno y las baldosas de principio de siglo. Los espectadores consumados saliendo, comentando la experiencia. Los futuros, expectantes; el Café Vinilo les va abrir sus puertas una vez más para presenciar la grabación en vivo de un disco de esos que prometen: Juan Cruz de Urquiza, consagrado trompetista, arregla y ejecuta músicas del icónico Charly García. Y no lo hace solo, sino que lo acompañan Richard Nant, Juan Canosa, Ramiro Flores y Martín Rur (en trompeta y fluguelhorn, trombón, saxo alto y saxo barítono, respectivamente), Lucio Balduini en guitarra, Hernán Jacinto en piano, Sebastián de Urquiza (hijo de Juan Cruz) en contrabajo y Carto Brandán en batería.

Tamañas personalidades, sumadas a la interesante propuesta, sin duda justifican el murmullo reinante en el recinto el pasado domingo: de satisfacción o de ansiedad. El espectáculo tuvo lugar aquel domingo en dos funciones (a las 19:00 y a las 21:00), pero también hubo anteriores los pasados viernes y sábado. Urquiza se aseguró de que sobre tiempo para alcanzar la excelencia en las diferentes tomas.

El noneto entró al escenario atravesando la cortina lateral. Mientras los músicos tomaban sus instrumentos, Juan Cruz tomó la palabra para contar brevemente el proyecto y aclarar que, si bien estaban muy contentos con el resultado obtenido hasta ese momento, esa noche de domingo era su última oportunidad para sonar realmente bien. Tras tomar su puesto en el centro del escenario, con los vientos en su flanco izquierdo, el contrabajo y el piano en el derecho y la guitarra y la batería a la retaguardia, contó los primeros cuatro tiempos y condujo las primeras notas hacia “Canción para mi muerte”, de Sui Géneris. Inmediatamente después hicieron sonar un arreglo exquisito de “La Grasa de las Capitales”, de Serú Girán, para pasar luego por “Zocacola”, “No soy un extraño”, “Ojos de Videotape”, “Yendo de la cama al living”, “Promesas sobre el bidet”, “Rezo por vos”, “Desarma y sangra” y “Canción de Hollywood”, entre otras obras.

Excepto en casos particulares, las melodías principales que cantaba Charly fueron tocadas por la trompeta o el flughelhorn del anfitrión, quien fraseó con destreza y justicia. Jacinto, sentado en un piano de cola, y Balduini, con su eléctrica al hombro, se hicieron cargo de la base armónica, sin dejar de estar presentes en efectismos o solos a lo largo del concierto. Sebastián de Urquiza demostró que lleva con honor su apellido haciendo caminar sus dedos febrilmente por el diapasón de su instrumento, y Carto Brandán prestó su habilidad y versatilidad (aparte de haber compartido escenario con numerosos músicos de jazz, integra el grupo de percusión La Bomba de Tiempo) a las ejecuciones.

La sección de vientos fue la que propició los climas más eclécticos a lo largo de la noche, así como también la que sumó potencia y tensión en los momentos más explosivos. Y no funcionó como una sección de acompañamiento: Flores tuvo varios momentos donde la improvisación estuvo a su cargo, Nant (que fue presentado por su colega en instrumento como “el mejor primer trompeta de la argentina”) se sumó con interesantísimos duetos a Urquiza, Rur hizo brillar la gravedad de su saxo barítono y Canosa interpretó un interesante solo de trombón.

Entre los momentos destacados del show estuvieron la presentación de los músicos a cargo de Juan Cruz, quien insistió en la calidad no solo musical sino también humana de todos ellos, el solo (más solo que nunca, con el resto de sus compañeros en silencio) de Sebastián, que sin duda enorgulleció a su padre y la aparición de Roxana Amed para prestar su voz a Rezo Por Vos y Desarma y Sangra. La cantante, que hace poco había homenajeado a otro maestro, Luis Alberto Spinetta, acompañando a Pedro Aznar en Puentes Amarillos, volvió a deslumbrar con su voz particular y llena de recursos.

Juan Cruz de Urquiza presentó un espectáculo sólido, con una propuesta por demás interesante. Los arreglos, a veces más rockeros, a veces más jazzísticos, le brindaron a las obras clásicas nuevos momentos y matices, sin dejar de provocar en el público el susurro de las letras sobre las melodías.

Charly García sin duda es un maestro entre maestros, e hizo de sus músicas himnos de nuestra cultura. Pero se requiere a otro maestro para emprender la hazaña de reinventar dichos himnos, y Urquiza demostró estar a la altura. Ahora, solo queda esperar a la salida del disco y a los shows de presentación prometidos aquella noche.


Juan Cruz de Urquiza Noneto - Yendo de la cama al living (Charly Garcia)

Café Vinilo
Gorriti 3780 (Entre Salguero y Bulnes) - Palermo
Ciudad de Buenos Aires
4866-6510
info@cafevinilo.com.ar

Martes a Domingos de 20:00 a 24:00
Horario de Boletería: Martes a Domingos de 20:00 a 24:00
Horario de los Shows: Primera función - 21:00 Trasnoche de Viernes y Sábados - 24:00