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música » nota

| Publicado el 25 de octubre de 2011 a las 14:11 hs.

Volvió una noche

Fabiana Cantilo hizo su show el sábado 22 en el Teatro Sha y presentó su nuevo disco "Ahora".

 por Javier Ferreyra

He decidido hacer una revolución en el rock, le bajé el volumen a todo, no quiero aturdir más a la gente” fue una de las primeras frases de Fabiana Cantilo, toda una declaración de (¿nuevos?) principios. Y como si fuese poco y para seguir con su revolución rockera, empezó a las 21hs en punto, ni un minuto más de la hora estipulada en el Teatro Sha. Cero actitud rockera. La gente, agradecida.

Cuando un show se presenta como la posibilidad de mostrar un poco lo que viene y despedir otro tanto lo que se fue, la incertidumbre suele ser muy grande, pero Fabi supo moverse bien entre ambas expectativas. Lo viejo y lo nuevo se fundieron y se acomodaron en un show prolijo donde nada estuvo elegido al azar.

Si bien es cierto que sus seguidores festejaban cada tema propio como diciéndole “acá estamos los que estuvimos siempre”, no es menos cierto decir que el primer gran aplauso llegó de la mano de “La bestia pop”, himno ricotero por excelencia. Quizás fue esa ovación la que le dio el ánimo para bailar por todo el escenario al ritmo del tango, sola, dirigiendo con sus pasos a un compañero invisible. Entre covers y temas propios, agarró su guitarra eléctrica para anunciar el primer tema nuevo y dejar en claro que si alguien pretende un disco nuevo de fogón, será una espera en vano. “Yo me pude desatar” canta en épocas de músicos e internaciones varias. Respondió con una canción tajante a la pregunta de varios que nadie se animó a hacerle.

Más tarde, con la generosidad de los grandes, le dio lugar a su músico, productor y amigo Cai Gutierrez para que cante una de sus canciones y se muestre un poco. Mientras tanto, ella aprovechó el pequeño intervalo para hacer su primer cambio de look (sería el primero de cuatro, demostrando que esa noche no estaba de paso cumpliendo un compromiso).

La segunda parte del show empezó con dos sillas ubicadas al frente: “falta la mesita en el medio y es mi casa”. Así se sentía ella y así de cómoda se la vio. Como en su casa y con sus amigos. Primero fue el turno de Lisandro Aristimuño para cantar “Por qué…” del disco “¿Por qué se ríen?”, uno de esos temas que injustamente quedan en cajones y perdidos, pero que Fabi sabe cómo sacarles el polvo. Justamente, a continuación llegó un set de “canciones no tan conocidas, pero que me dan placer cantar” anticipó y recorrió buena parte de sus discos, de sus amores y desamores a los que tanto les escribe ella.

El segundo amigo invitado a esa especie de living íntimo y público fue Ezequiel Borra, de la misma generación que Aristimuño, esos “nuevos” músicos que generaron una nueva batea en la escena nacional, tan elogiada como criticada.  Con él, cantó la dificilísima canción de Serrat “Romance de curro ‘El Palmo’” y recibieron juntos una de las mayores ovaciones de la noche. Con ese envión avisó: “Ahora vamos con un poco de rock and roll”. Sillas afuera.

No estuvo sola la noche del sábado, se la vio muy bien acompañada por una banda que se ajusta a sus necesidades desde los tiempos de “Información Celeste”, que la conoce y la cuida en cada canción. Y nada de telones y banquetas, una pantalla en forma redonda, como un ojo de buey que dejaba espiar lo que pensaba Fabi de cada canción estuvo siempre presente dejando en claro que la imagen también es pensada y armada pensando en un concepto general.   

El final fue a toda orquesta, literalmente, con todos los amigos en el escenario (a los que habían estado, se sumo Germán Vecino “mi hermano que no lo es, pero es como si lo fuera”, así lo presentó la dueña de casa) cantando, y tocando, “Ya fue”. “Cantá Mery Popins” le gritaron desde las primeras filas. La respuesta fue tajante: “ni en pedo, hay que crecer”. Y cuando algunos pensábamos ver de nuevo a Fabiana Cantilo, vimos otra vez a Fabiana Cantilo, y no es lo mismo. Es mucho mejor.

El 1° de noviembre saldrá a la venta “Ahora”, su nuevo disco (el undécimo de estudio), que está compuesto por 15 temas nuevos y escritos por ella. Necesitaba alejarse un poco de esos temas amigos y de amigos, dos discos de covers pusieron a Fabi nuevamente en boca de muchos, pero ya está, ya pasó, y le hace bien, se la ve contenta y se la escucha mejor.