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teatro » nota

| Publicado el 03 de septiembre de 2013 a las 13:02 hs.

Cabaña Suiza

Excelentes trabajos en un texto complejo por los cruces y subjetividades que anidan conjuntas y que Lautaro Vilo concibió y dirige con gran logro en el Teatro Del Pueblo

Por Teresa Gatto

“No es por las puertas donde se asoma nuestro abandono”
José Lezama Lima

Un cruce es un punto donde se cortan mutuamente dos líneas, dice la RAE. Lautaro Vilo en Cabaña Suiza cruza más que dos líneas, cruza historias. Pero no son dos, ni tres. Son tantas como las subjetividades que se ponen en juego cuando la vida nos enfrenta al futuro pero nos narra desde el pasado ineludible.

Estamos en el Valle de Río Negro, hay sequía, los 90’ están llegando a su fin. Dos hermanos han quedado huérfanos y deben hacerse cargo de la empresa familiar, son Leo y Fabiana, a cargo de Andrés Ciavaglia y Paula Ransenberg.

Hasta aquí una historia. Pero como el cruce puede ser infinito, se suma Roxi, encarnada por Valeria Correa que para ser una maestra jardinera es menos apasible que una noche de tormenta. Porque las vidas que se cruzan en ese solo espacio diseñado por Jorge Ferrari acaecen en un lugar y ese espacio es a la vez todos los lugares. Por ello, el encargado de la estación de servicio, Fernando, interpretado por Francisco Civit desea marcharse hacia el rumbo del petróleo y Paola llega a estudiar y Fabiana piensa en San Martín de los Andes. Todos están allí, el tiempo es el que maneja cuándo.

A propósito del hallazgo del espacio único en el que se desarrollan y cruzan las historias, es preciso resaltar el diseño lumínico de Gonzalo Córdova que apela al uso de tubos fluorescentes para entregarnos esa sensación de una luz que se abre paso entre las oscuridad de una ruta o de la historia, e ilumina cada escena con ligeros y sutiles toques de un modo singular. No hay en Cabaña Suiza apelaciones comunes al apagón sistemático que solemos padecer cuando resolver los cambios de espacios resulta un problema. No. Hay un trabajo conciente de puesta que denota una conciencia colectiva del artefacto artístico que se desea brindar.

Y como nada se detiene, llegará la prima, en la piel de María Abadi, ariibada de su pueblo para estudiar ingeniería eléctrica y la historia la coptará ya que como señala  Borges en La Cifra no hay un solo hecho que no pueda ser el primero de una serie infinita”. 

¿Logrará la maestra jardinera achicar las diferencias con su madrastra (María Ucedo) y vender la casa de su padre por partes iguales para ambas? ¿Cuántas cosas está dispuesta a hacer Fabiana, dentro de Paula Rasebmberg que brilla como siempre? Hay una moral universal pero la ética es individual y cada cual no sabe de qué es capaz hasta que un hecho dispare otros hechos y así in eternum.

Y Felipe (Julián Calviño) que sostiene como puede la chocolatería, ¿encontrará o no allí en ese valle, su destino sudamericano?

Estas preguntas serán respondidas por el receptor pero hay una verdad incontrastable, Lautaro Vilo trabaja su texto y dirige su puesta con guiños de humor e ironía que por momentos parecen homenajear metafóricamente a cierto cine de Tarantino. Ese humor que está construido con delicadeza extrema, permite que el receptor apele a un horizonte común a su origen y a la vez encierre en diversas e infinitas vicisitudes a cada uno de los seis personajes que se cruzan en uno o varios puntos.

Los cassettes que el padre de Fabiana y Leo dejó grabados durante años, luego de perder a su mujer y destinados a ella, rondarán la puesta como un suspense, porque lo no sabido, lo apenas insinuado repondrá una visión de ellos mismos que no poseen ni sospechan.

Impecables trabajos actorales, con la suma de una dirección que no se permite una sola meseta y mantiene al espectador en “vilo” porque la muerte también atraviesa las historias y como siempre para mal.

  


Ficha Artística/Técnica:

Dramaturgia y Dirección: Lautaro Vilo
Elenco: María Abadi, Julián Calviño, Andrés Ciavaglia, Francisco Civit, Valeria Correa, Paula Ransenberg, María Ucedo
Voz en Off: Damián Canduci, Lautaro Vilo
Vestuario y Diseño de escenografía: Jorge Ferrari
Diseño de luces: Gonzalo Córdova
Música y Diseño sonoro: Adolfo Oddone
Operación de luces: Nayla Perissé
Fotografía: Juan Agustín Flores
Diseño gráfico: Mariana Rovito
Asistente de producción: Micaela Molina
Asistencia de dirección: Ignacio Ansa
Producción ejecutiva: Gabriel Cabrera

Teatro Del Pueblo
Av Roque Sáenz Peña 943 (mapa)
Ciudad de Buenos Aires, Argentina

Tel.: 4326-3606
http://www.teatrodelpueblo.org.ar

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