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teatro » nota

| Publicado el 29 de agosto de 2015 a las 21:15 hs.

Amor por incorrespondencia

Felice, de Araceli Mariel Arreche. Una obra inspirada en las cartas de Franz Kafka a Felice Bauer. Una valiosa apuesta a las emociones en una historia de desencuentro y obsesión.

Por Mariu Serrano

Desde la modesta sala del Crisol, un teatro independiente del barrio de Villa Crespo, nos trasladamos a la sangrienta Berlín de principios del siglo pasado. Allí nuestra interlocutora, Felice Bauer (Andrea Marina Villamayor), vuelca al papel algo tan intransferible como el afecto. Y su amado es ni más ni menos que Franz Kafka, a quien conoció en Praga, la casa del escritor Max Brod, antes de exiliarse. Ahora lo único que queda de esa historia son las cartas, mil y un veces releídas, y la ineludible soledad de un cuarto habitado de recuerdos.

La ambientación es mínima y está confeccionada artesanalmente: una máquina de escribir que será depositaria de gran parte de la historia, un juego de mesa, diván y sillas de estilo antiguo, un fonógrafo (caprichoso, puesto que la música era funcional) y unos grandes rollos de papel que cuelgan del techo. Ella viste a la moda de la época, como buena señorona burguesa a la que ninguna catástrofe empaña su maquillaje. Insomne, fuma y escribe borradores de una esforzada respuesta que seduzca, intrigue y sorprenda a su remitente.

El argumento es mítico por sus personajes pero frecuente en su desarrollo, y aunque la pluma de Araceli Arreche la aporta un vuelo enriquecido de poesía, la actriz ejecuta las transiciones con cierta despreocupación. Atiende sobremanera al texto, que es extenso y enrevesado, y le cuesta atravesar las emociones profundas que ofrece esta historia de desencuentro y obsesión.

“Felice” es una valiosa apuesta que aunque pretenda emplazarnos en un tiempo y espacio tan ajenos, resulta de fácil acceso porque tiene por motivo el enamoramiento, algo por demás universal y anacrónico. Si bien es irónico, suele suceder que en plena guerra surjan amores insondables, porque ambos extremos son sólo caras de la misma moneda. A través de las cartas se va resolviendo una intriga predecible, se versa sobre lo profundo del apego y lo superfluo de las promesas a distancia, se nos muestra el costado frágil de esta amante ilusionada y, naturalmente, su resolución de encarar una vida distinta y convertir sus cicatrices en aquello que siempre fueron: simplemente tinta sobre papel.

 

Ficha Artística/Técnica:

Actúa: Andrea Marina Villamayor
Autora: Araceli Mariel Arreche
Vestuario: Jorgelina Herrero Pons
Maquillaje y peinado: Fernando Castillos
Diseño de luces y escenografía: Magalí Acha
Diseño de sonido: Hugo Ramos
Carpintería artesanal: Reminiscence Showroom y Vintage
Fotografía: Ezequiel Peralta
Asistencia técnica: Odo Farías
Prensa: Laura Castillo
Producción general: Cooperativa Felice
Asistente de dirección: María Laura Ramos Luchetti
Dirección y puesta en escena: Hugo Ramos

Funciones: Viernes a las 20:30 hasta el 29/09/2015

Teatro El Crisol

Scalabrini Ortiz 657, Villa Crespo, Ciudad de Buenos Aires
4773-8519
reservascrisol@gmail.com

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