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teatro » nota

| Publicado el 19 de enero de 2016 a las 12:55 hs.

Homo ludens

El plato fuerte del verano en el Picadero presenta un elenco de notables, que bajo la dirección de Nelson Valente (El loco y la camisa) han montado un espectáculo que no puede fallar. De miércoles a domingo, el espectáculo ofrece un trabajo de dirección en la que se lucen todos los actores.

Por Mariu Serrano

Jugadores es una obra episódica, cuyo argumento es una excusa para discurrir sobre la forzada pasividad de la tercera edad y la ludopatía. El peluquero (Roberto Carnaghi), el sepulturero (Luis Machín) y el actor (Osmar Núñez) acuden al hogar del profesor (Daniel Fanego), reciente huérfano en proceso de duelo. Hace largo tiempo que no se encuentran; se miden como extraños, se ahuyentan pero permanecen fieles, inamovibles. Están gastados, endurecidos, pero cuando se permiten un acceso de ternura no les queda opción más que aceptar que son su única familia.

A medida que nos descubren sus mundos internos (Dean Martin, una prostituta ucraniana, un alumno pedante, una esposa infiel), se hace presente la misma desesperanza, estampa del tiempo arrasador que los ha dejado vagando entre la niebla. Los que no fueron despedidos  están en un trabajo mal pago y tedioso, o sencillamente no consiguen uno en su rubro. Los que no fueron dejados aman a una mujer que no les corresponde, o nunca han tenido una compañera. Sólo una cosa les devuelve momentáneamente la vitalidad: el juego.

Ginebra mediante, barajan y reaparece el color en sus rostros. Juegan por jugar, por sentirse en la cuerda floja, porque quizá hoy sea su día de suerte, y si no lo fuera, mañana promete otro intento. Hilando fino una encuentra en cada integrante los rasgos típicos de un ludópata: el actor roba pequeñeces por deporte, el profesor ensaya fórmulas y estrategias para sacarle ventaja al azar, el peluquero se las ingenia para esconder su vicio a los ojos de su mujer y el sepulturero religiosamente al cabaret.

Cada personaje tiene un espacio meticulosamente balanceado y sus diálogos están plagados de salidas irrisorias, que si bien son fruto del texto de Pau Miró, en gran medida se deben al trabajo de las cuatro eminencias de la actuación. La decisión de presentar la historia en forma de capítulos vuelve algo inorgánica la puesta en general, pero es un escollo que no hace mella en la continuidad del relato. Cuando parece que el estancamiento es insalvable, una fantasía de película los hace estallar de adrenalina. Y en las butacas sabemos que, ganen o pierdan, no tienen otra alternativa que jugársela.

Ficha Artístico/Técnica

Actúan: Roberto Carnaghi, Daniel Fanego, Luis Machín, Osmar Núñez
Autor: Pau Miró
Adaptación: Ignacio Gómez
Director: Nelson Valente
Asistente de Dirección y Stage Manager: Gonzalo Martínez
Diseño de Escenografía e Iluminación: Luciano Stecchina 
Diseño de Vestuario: Valeria Cook
Música original: Silvina Aspiazu
Diseño Gráfico: Gonzalo Martínez
Producción Ejecutiva: Luciano Greco
Coordinación Técnica: Alberto López
Coordinación de Producción: Romina Chepe
Productor General: Sebastián Blutrach

Teatro Picadero

http://www.teatropicadero.com.ar/

Pasaje Discépolo 1847, CABA

(011) 5199-5793

Días y horarios: Miércoles a Domingos 20:30 hs.

Entradas desde $300

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