Buscar

teatro » nota

| Publicado el 01 de febrero de 2016 a las 21:35 hs.

Quien lo probó lo sabe. ¿Cómo no lo probé antes?

El notable espectáculo escrito,y dirigido por Mariano Moro con la impecable actuación de Mariano Mazzei, se presenta en el 4° Festival Temporada Alta de Timbre 4, siendo una puesta deslumbrante en la que menos es más. El universo de Lope de Vega es la excusa perfecta para indagar al ser humano en sus muchas dimensiones.

Por Teresa Gatto

“No crean en todo lo que digo y mucho menos en lo que escribo:
 sólo lo que repito tres veces es Verdad”
La mujer del Maestro, Guillermo Martínez

¿Debería hacer aquí una apología del Siglo de Oro Español? Si lo hiciera, mi trabajo crítico sería una redundancia. ¿Debería decir que Mariano Moro que escribe este Unipersonal excepcional lo hace desde la parodia? Sí, rotundamente. Debería también agregar que Mariano Mazzei, es “Lope”. ¡Vamos, que yo me lo creí todo! Y muchos años de lecturas y muchas evocaciones de esa España que me sigue, cayeron sobre mí como un manto de aquellos buenos viejos tiempos.

Veamos. Lope de Vega ha muerto, pero sólo mueren los olvidados, los hay muertos en vida, éste no es el caso. Porque Lope/Mazzei, con un trabajo corporal de excepción se retuerce y contorsiona y se levanta de la tumba. ¡Vamos, dirían mis parientes españoles, qué es Lope resucitao!

El contínuum en el que se desarrollará la puesta no da tregua. De modo que, al impecable acento castellano, hay que agregar un texto impecable, de una trabajada estructura dramática que nos mece en lo conocido y en lo apenas sospechado.   Porque todxs, quién más quién menos han leído a Lope de Vega en la escuela u otro sitio. ¿Pero quién conoce a Lope? ¿Quién conoce al  hombre? Al hombre total, no sólo al poeta y dramaturgo. Al hombre que atraviesa su vida a caballo de dos siglos, nada menos que el XVI y XVII en los que España sufre toda suerte de calamidades por cuestiones religiosas, monárquicas y de un prejuicio que aún se observa en la parte profunda de la península. Y también, a no negarlo jamás,  nos lega lo mejor de sus letras.

Mazzei/Lope, nos pasea por Madrid, que es sus calles y sus plazas, por sus amores que hasta llegaron a llevarlo al destierro,  amores que le valieron procesos, y por supuesto por su literatura y la de sus contemporáneos.

En ese mientras tanto, en ese devenir, Lope/Mazzei, no le escatima un solo esfuerzo a su cuerpo que hace de la palabra un disfrute enorme. Uno puede leer el cuerpo del actor. Allí se corona el trabajo del actor, cuando su instrumento ha sido olvidado por él para entregarlo al receptor. Instrumento trabajado, sufrido, aliviado pero instrumento al fin que tantos olvidan a veces.

Hay una semiósis tan bien integrada entre texto, cuerpo, voz y acción que no es posible no leer el todo como un gran epitafio de redención propia.

Así, el uso de la parodia como textofilia, nos lleva de la mano por Calderón de la Barca, Cervantes, Góngora, de quién Lope admiraba el preciosismo de sus métricas y, en esa ironía nos regala textos, poemas propios y de sus contemporáneos que parodiados se nos ofrecen como granos frescos porque algunos los sabemos, otros los descubren y así cierta porción de la literatura se revela en un mucho más.

La ruptura de la cuarta pared opera de un modo disruptivo, no sólo porque esperamos más clasismo sino porque nos ve y se asusta. Los receptores del Siglo XXI debemos tener cara de crisis estructural. Lope lo sabe, Mazzei lo sabe, Moro lo sabe. Sólo sabiéndolo puede un autor utilizar como condición de posibilidad de narrar  y representar una época que ya se plaga de extrañamiento porque alguien decidió que el Siglo de Oro está viejo y que las vanguardias son lo que hay que leer. El Canon no siempre es acertado.

El desplazamiento de Mazzei  por el espacio escénico es de una totalidad y energía que sólo cede y se abruma cuando habla de sus hijos, pero no abjura de ella  y la utiliza de otro modo. Allí la puesta de luces acompaña la diégesis (lo hace toda la obra pero en este lapso se atenúa como cuando el dolor nos  oscurece) y Lope se angustia, merodea su dolor, lo entrega como prenda al espectador para que cada uno de sus costados humanos hechos ficción se revelen para dar un gran espectáculo.

A ver, digamos que Quien lo probó lo sabe.

 

Ficha Artístico/Técnica

Autor: Mariano Moro

Sobre textos de: Lope De Vega

Dramaturgia: Mariano Moro

Actúan: Mariano Mazzei

Vestuario: Verónica Lavenia

Escenografía: Verónica Lavenia

Iluminación: Marco Pastorino

Maquillaje: Emiliana De Medio

Fotografía: Mariano Moro

Diseño gráfico: Marcela Burlastegui

Dirección: Mariano Moro

Este espectáculo formó parte del evento: Fiesta del Teatro de la CABA 2006

Este espectáculo formó parte del evento: Festival de Teatro Rafaela 2007

Este espectáculo formó parte del evento: La reconstrucción del hecho

Este espectáculo formó parte del evento: Festival Tandil Teatro

Este espectáculo formó parte del evento: III Edición Del Festival Cervantino Soy Quixote

Este espectáculo formó parte del evento: Escenas Argentinas

Este espectáculo forma parte del evento: Temporada Alta en Timbre 4 IV Edición

Duración: 80 minutos

TIMBRE 4

México 3554 

Capital Federal - Buenos Aires - Argentina

Teléfonos: 4932-4395

Web: http://www.timbre4.com

Entrada: $ 180,00 - Domingo - 19:00 hs - Hasta el 31/01/2016

Entrada: $ 180,00 - Viernes y Sábado - 20:00 hs - Hasta el 31/01/2016

- Comprar Temporada Alta Combo 3

Publicidad
Publicidad