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teatro » nota

Críticas | Publicado el 14 de mayo de 2017 a las 19:43 hs.

Yo, Encarnación Ezcurra

La puesta de Andrés Bazzalo logra la excepción haciendo de Lorena Vega una Encarnación Ezcurra sin fisuras, apoderándose del texto brillante de Cristina Escofet y consiguiendo que la heroína brille más allá de los avatares históricos que dimensionaron su vida.

Por Teresa Gatto

 

"No te enamores de una mujer intensa, lúdica y lúcida e irreverente.
No quieras enamorarte de una mujer así.
Porque cuando te enamoras de una mujer como esa,
se quede ella contigo o no, te ame ella o no, de ella,
de una mujer así, jamás se regresa"
Simone de Beauvoir

 

“De mí no se habla” dice Encarnación agobiada ya por el peso de la Historia Grande de la que formó parte y que sabe per se que la olvidará. Cristina Escofet hace transcurrir su auto relato del Yo de Encarnación desde una infancia que no era de moños hasta su presente despojado. Revisiona e identifica mujeres, signos del pasado que es necesario revisitar. Encarnación, mujer del tipo de las que un hombre no regresa. Mujeres que no pedían permiso ni se andaban con chiquitas a la hora de decidir. Imperdonable audacia de una época de miriñaques y peinetas.

Encarnación, la que sin súplicas dice “apurá el casamiento que estoy embarazada”. Una impostura extraordinaria.

¿Qué sería del resto sin sus predecesoras? Las que sin ambigüedades ni ruegos de punto cruz enfrentaron la premura brava de su sexo con su hombre. Es 1838 y Encarnación, que se sabe cerca del fin, rememora.

Como parte de la poética de Escofet no falta la música en vivo y las canciones que son tan significantes como los dichos de la criatura que Andrés Bazzalo pone en escena para manipular hasta el extremo de que no se note ni un sólo piolín. Lorena Vega es Encarnación Ezcurra, la Toribia, la India y la mujer detrás del Federal con toda su sangre, con el cuerpo dado “a”, con el temblor de los que se acercan al fin con fuerza y con miedo, con recuerdos y añoranzas, pero sin pedir perdón.

Vega logra un redimensionamiento que puede o no formar parte de un revisionismo histórico que tanto auge tuvo y que hoy desmaya frente al olvido y el desdén. Es tan potente, tanta es la batalla que da en escena, que la hace estallar en mil pedazos de Historia, de amor, de locura y de muerte.

La pampa bárbara, el desierto y los signos de una Patria devastada y restaurada para ser vuelta a devastar se plasman en ese relato del yo de una mujer que vive con sus contradicciones en un universo que no permite que las mujeres osen pensar. La luz de lo que vendrá se ampara en la negra cabellera de Encarnación y grita de desesperación el amor y la lucha. Confiesa lo que ni al cura le quiso confesar.

Hay que tener ovarios para partir y decir lo que dice Encarnación, la negra, la india. Hay que tener Historia y polvo de pampa y de desierto y mucho mate amargo apurado en la estrategia que después se adjudicará al hombre. Hay que ser mujer para rendir las virtudes al masculino y no morir en el intento. Hay que ser mapa, palabra y ruta de un hombre para irse cuando es debido sin suplicar ni mendigar nada.

 

 

Ficha Artístico/Técnica

Autora: Cristina Escofet
Intérprete: Lorena Vega
Músicos: Agustín Flores Muñoz, Sebastián Guevara, Malena Zuelgaray
Vestuario: Adriana Dicaprio
Diseño de luces: Soledad Ianni
Música original: Agustín Flores Muñoz, Sebastián Guevara, Malena Zuelgaray
Fotografía: Lucio Bazzalo
Diseño gráfico: Lucio Bazzalo
Asesoramiento artístico: Adriana Dicaprio
Asistencia de dirección: Pablo Cusenza
Prensa: Silvina Pizarro
Arreglos musicales: Agustín Flores Muñoz, Sebastián Guevara, Malena Zuelgaray
Dirección musical: Agustín Flores Muñoz
Dirección General: Andrés Bazzalo 

TEATRO DEL PUEBLO
Av Roque Sáenz Peña 943 
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Teléfonos: 4326-3606
Web: http://www.teatrodelpueblo.org.ar
Entrada: $ 200,00 / $ 170,00 - Domingo - 18:00 hs - Hasta el 28/05/2017 
Entrada: $ 200,00 / $ 170,00 - Domingo - 17:00 hs - Desde el 04/06/2017 

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