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teatro » nota

| Publicado el 21 de abril de 2011 a las 06:39 hs.

Se alquila, con una condición

Diego Casado Rubio vuelve a sorprender con una puesta con actuaciones impecables y una factura que integra varios lenguajes que conmueven y deleitan al público.

Por Teresa Gatto

" tu amor cambió mi vida como un rayo
para siempre, para lo que fue y será,
lo que fue y será"
F. Paez
 

Que la vida nunca es lo que parece, es una frase trillada, que las familias son como pueden también. Que construir vínculos es muy arduo y que nunca sabemos que depararán es una verdad que duele.

En Se alquila, con una condición de Diego Casado Rubio,  la historia tiene muchas derivas. No es que no sea orgánica, metódica y clara, sólo que el rompecabezas se arma como en esos de diez mil piezas recién cuando se coloca el último fragmento.

Una casa, una mujer en una tina de baño, un joven que se despierta y grita: la abuela murió… son el puntapié inicial en el que el espectador guiado a veces, desorientado otras y adelantando sucesos las más por un narrador en off, va adentrándose en la vida de Ramona, Lucía y Amador. ¿Son una familia? ¿Qué vínculos se arman en torno de este trío?

Habrá que andar y desandar la obra para saber por qué Ramona fue bautizada con ese nombre, por qué Amador es amado por Lucía y entender hacia el final cómo esos tres sujetos de la soledad y el dolor han jugado un juego en el que Diego Casado Rubio los ha puesto a jugar ganando los tres.

La puesta además de las actuaciones impecables de Chela Cardalda, (Ramona, la abuela) Estela Garelli (Lucía) y Emiliano Dionisi, Amador, cuenta además con la locución en off de Rodolfo Vals que logra con sus intromisiones, fragmentar aún más un relato que tiene dos tiempos, el de los sucesos y el de las acciones.

Esas temporalidades son acompañadas diegéticamente por el diseño de escenografía de Ariel Vaccaro, que fragmenta o integra los ambientes haciendo un gran uso de la planta escénica y por el dispositivo lumínico creado por Fretes y James que crea atmósferas diversas según sean necesarias, para hacer sutil el desnudo, para corroborar la muerte o para los tantos otros juegos de un trío cuyo vestuario, a cargo de Vessna Bebek, resulta como su segunda piel.

El uso de los lenguajes integrados a lo teatral es fundamental aquí, Casado Rubio introduce lo cinematográfico, una de sus marcas, una vez más. Ya lo había hecho en Es Inevitable, en donde un personaje podía emerger desde un pantalla. En Se alquila… Casado Rubio vuelve a integrar la imagen pero esta vez como una lupa capaz de mostrar un más allá de la escena que pasa a otro plano visual. Cuando ellas ingresan a la cocina la cámara se acerca al gesto cotidiano de la pava calentándose para el mate, de la duda en las manos, ellas entran y salen del film sin mediaciones, como si la pantalla fuera otro trozo de escenografía pero en este caso, con un efecto de profundización del gesto que no sólo trastoca el orden de la percepción  utilizando  el extrañamiento, como si viéramos por vez primera la llama, el agua o  un grifo,  sino que además, repone un cotidiano pero llevando al límite la noción de realismo para mortificarla al extremo.

Lo que vemos ocurre, ocurrió o va a seguir ocurriendo para siempre. El baile también se hace presente en el modo en que Amador decide usar el flamenco (a quien Casado Rubio tributa sus orígenes) para, a través de un lenguaje teatral no verbal, adentrarnos en su mundo, de soledades y vacíos llenados con las presencias de esa “familia”.

Estela Garelli siempre en registro, siempre a tono, siempre orgánica, espléndida, Chela Cardalda, notable Ramona a la que es imposible no amar y Emiliano Dionisi con las dosis exactas de sensualidad e inocencia y un gran trabajo corporal, llenan la escena con sus soledades, anhelos y esperanzas. Armar o des-armar una familia es cosa compleja, pero si usted va a alquilar un par de cuartos de su casa, por favor, hágalo sólo con una condición.

www.sealquila.com.es

Ficha Artística / Técnica:

Autor, director y creador audiovisual: Diego Casado Rubio
Actúan: Chela Cardalda es Ramona, Estela Garelli es Lucía, Emiliano Dionisi es Amador 
Participación especial como relator: Rodolfo Valss
Asistente de dirección: Juan Borraspardo
Escenografía: Ariel Vaccaro
Vestuario: Vessna Bebek
Realización de vestuario: Nancy Murena
Iluminación:  Leandro Fretes y Jimmy james
Coreografía: Fabiana Pouso
Música original, diseño y postproducción de sonido: Diego Menge
Diseño y realización bañadera: Nicolás Botte
Asistente general: Marina Rossetti
Fotografía: Juan Borraspardo
Diseño de gráfica y web: Diego Casado Rubio
Producción ejecutiva: Juan Borraspardo
Producida por EL Principito Producciones
Tema final “Rumba Ramona” compuesto e interpretado por Miguel Magdalena García “PERI”

Funciones: todos los sábados a las 21
Teatro La Carbonera
Balcarce 998 Ciudad de Buenos Aires
Reservas al 4362 2651 
Entradas: $ 40 | $ 25 (estudiantes y jubilados)

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