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teatro » nota

| Publicado el 26 de octubre de 2011 a las 16:28 hs.

Viene Sucediendo

Muy buena puesta que forma parte del Ciclo Directores que ofrece Timbre 4 y que tiene a Enrique Federman como protagonista en 3 realizaciones de gran nivel

por Teresa Gatto

"Se dice que la comedia es superficial porque elude las evidencias de la tragedia.
Pero no hay en si tragedia porque la realidad es superficial"
J.J. Saer

Enmarcada en el Ciclo de Directores que ofrece Timbre 4, Viene sucediendo dirigida por Enrique Federman forma parte de una trilogía junto a No me dejes así y Perras, que se podrá ver sólo durante 6 semanas y que merece mucha atención.

Cuatro estudiantes intentan estudiar diferentes posturas hermenéuticas sobre el arte. Una de ellas, lee y logra exasperar al espectador con la suficiencia con la que “parece entender” un cúmulo de palabras que como una cifra inalcanzable contiene el texto del que sus compañeros “parecen” no comprender o sólo anotar de modo sintético aquello que como síntesis remata la voz de la lectora profiriendo un “claro, claro, si, si”. Como diría Saer, lo esencial no se ha dejado decir.

La repetición de lo no comprendido en esos textos que parecen ser el prolegómeno de un exámen es en realidad un motor de agotamiento que permite que cada uno de los cuatro integrantes del grupo de estudio, Gastón D'Angelo, Lucila Garay, Leticia Martín y Valeria Zylberberg, en algún momento saque a relucir lo que en verdad viene sucediendo.

Viene sucediendo si nos atenemos a la gramática pura es una perífrasis formada por un verbo en presente más un gerundio, ambos, auxiliar y auxiliado conforman una acción en curso que comenzada en un punto anterior se sigue desarrollando de  modo gradual  hasta el momento indicado, en este caso, el momento de la representación. Lo que viene sucediendo es la vida y el modo de representarla en un gesto de teatralización de gran nivel.

¿Qué tristezas, penurias, desilusiones, abusos, traiciones y frustración los tuvieron como eje? Eso forma parte de la anécdota que no por generar el suspense y la fábula es menos importante, pero en la obra de Federman lo que se percibe es un ejercicio de teatralidad en el que más allá de la exasperación que produce lo no ininteligible y secundario se juegan organicidades de un más allá de la historia, de un referido que además de ser el cuento es el modo de montarlo.

Por ello, la puesta de Federman se balancea como la vida entre la tribulación y el humor, entre lo patético y lo enternecedor pero siempre apoyada en un trabajo de actuación en el que la mano de la dirección es fundante y la precisión de los actores impecable. Porque la movilidad está reducida, se encuentran en torno a una mesa de estudio, sentados casi todo el tiempo y logran ser sin ampulosidades ni incomodidades corporales. No hay manipulación musical ni lumínica, hay actuación pura en derredor de una situación puntual que, rizomática, dispara historias de vida pero que nunca llegan a poner al cuento como protagónico sino al modo en el que el cuento es contado.

Gran trabajo de Federman y equipo que se puede ver hasta el 14 de noviembre y vale la pena desde el principio hasta el final.

 

Ficha Artístico/Técnica

Dramaturgia y Dirección: Enrique Federman
Intérpretes: Gaston D´Angelo, Lucila Garay, Leticia Martin, Valeria Zylberberg
Vestuario y Escenografía: Marta Albertinazzi
Iluminación: Omar Possemato
Fotografía: Giampaolo Samá
Diseño gráfico: Gustavo Soria
Asistencia de escenografía y vestuario: Analía Morales
Asistencia de dirección: Soledad Sauthier
Prensa: Flavia Salvatierra
Producción ejecutiva: Soledad Sauthier

Funciones: Viernes a las 23 y Sábados a las 21

Timbre 4
Av. Boedo 640 timbre 4 / México 3554 Ciudad de Buenos Aires
Tel.: 4932-4395
http://www.timbre4.com
Entrada: $ 50,-   

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