| Publicado el 17 de noviembre de 2011 a las 00:45 hs.

Jesse Harris en Buenos Aires

Acompañado por Bill Dobrow en batería y los argentinos Gonzalo Cuchetti y Santiago "Sato" Valiente en guitarra eléctrica y bajo ofreció un show con climas y matices musicales de gran calidad.

por Santiago López Duque
slopezduque@puestaenescena.com.ar

Al llegar, sobre el escenario reposan instrumentos convencionales. Una batería, un bajo, una guitarra acústica, dos eléctricas y el piano de cola siempre presente en Boris (el cual no parece tener un rol activo esa noche) dan la bienvenida. Al curioso, que vino al show para saber a qué se dedica el compositor de “Don’t Know Why” (interpretada y llevada a la cima de las listas por Norah Jones), la imagen no le dice nada extraño. Sin embargo, quien conoce algo del trabajo de Jesse Harris sabe que faltan instrumentos más cercanos al folklore estadounidense que tanto se deja escuchar en su obra. Pero todavía el show no empezó, y uno no sabe realmente con qué va a encontrarse.

El pasado 5 de Noviembre, Harris subió al escenario acompañado por su compatriota Bill Dobrow en batería y los argentinos Gonzalo Cuchetti y Santiago “Sato” Valiente en guitarra eléctrica y bajo. Comenzó la noche haciéndose entender en español, contándonos a los asistentes que lo que estábamos por escuchar serían en su mayoría canciones inéditas a grabarse la semana entrante en Brasil para luego hacer sonar “Waltz of the Rain”, que presentó el sonido entre folk y jazzero que caracterizó el espectáculo.

Entre los inéditos y los clásicos (se escucharon “Start all over”, “Big old house”, “Fool’s Paradise” “You and me” y el clásico y esperado “Don’t know why”), Harris eligió “Love is a rose” de Neil Young como único cover interpretado esa noche. También se animó a hacer sonar su guitarra en solitario en un breve pero sensible instrumental, e invitó a Rosario Ortega a cantar “Luminosidad”, canción que formaría parte del disco que Harris le estaría produciendo a la hija de “Palito”.

El show resultó ser excelente. Los músicos hicieron sonar los temas con una calidad difícil de alcanzar en cuanto a la exactitud de los matices y los climas, cuestiones fundamentales en géneros tan particulares y personales. Algunos podrían pensar que las composiciones que sonaron esa noche son simples, pero agudizando el oído uno podía identificar armonías elaboradas, melodías bien pensadas y sobre todo, una potencia que se apoya en lo más sutil de cada sonido. Cada instrumentista interpretó los temas de manera ligeramente diferente a la que Harris nos tiene acostumbrados debido a los instrumentos con los que contaban, pero eso nunca fue un impedimento. Al escuchar a Jesse Harris, uno entiende que todo lo que sucede está contemplado de antemano y que está frente a alguien que domina plenamente los recursos que la música le brinda.  


Show realizado el 5 de noviembre en Boris, Club de jazz, Gorriti 5568, Palermo, Ciudad de Buenos Aires.

Más información en:
http://www.borisclub.com/home.html
http://www.jesseharrismusic.com  

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