| Publicado el 29 de enero de 2012 a las 11:58 hs.

Mamarracho, 10 años del Grupo Carne de Crítica y el Arte ahí, siempre ahí

El grupo dirigido por Carlo Argento e integrado con las actuaciones de Claudio Pazos y Francisco Pesqueira, dio Master Class en el Teatro La Comedia.

por Teresa Gatto

Debería comenzar diciendo que Mamarracho es un espectáculo de Edición Limitada y que nadie confunda esto con una de esas maravillas que nos ofrecen en estrategias de marketing. Pero me veo en la obligación de decirte, estimado lector/a que es así. Que sólo serán 10 funciones y que ya te quedan 9. La cuenta regresiva comenzó.

Mamarracho es en cierto modo, una recopilación de grandes momentos que los espectáculos anteriores de Carne de Crítica nos dio la ventura de presenciar. Pero no es un mix cortado y pegado, ni un híbrido de muchas cosas. No, en absoluto, Mamarracho tiene dos hilos conductores. Por un lado el humor edificado ladrillo sobre ladrillo en todos y cada uno de los personajes de todos las fragmentos elegidos y a la vez un dispositivo escénico que utiliza el sistema audiovisual de manera de fusionar el paso entre los diversos segmentos, situar a qué puesta corresponden y además oficiar de una tercera puesta escénica no sólo por su factura impecable sino también porque forman parte de lo narrado. Si en diez años no improvisaron, no iban a comenzar ahora, eso es claro…

En Subió la carne el efecto que cohesionaba las escenas eran esos dos adorables utileros/peinadores que detrás de las bambalinas desanudaban sus historias de vida. En Mamarracho, los mensajes que se escuchan en los dos contestadores de los actores y que provienen de las voces de sus madres operan con el mismo efecto y a la vez conforman un lenguaje metateatral toda vez que recorren las frases hechas en torno de lo que significa ser actor, tener un hijo actor con sus prejuicios y pruritos.
Así planteado, la puesta va pivoteando entre las espléndidas actuaciones de Claudio Pazos que cada día baila mejor y actúa que estremece y de Francisco Pesqueira que cada vez canta mejor y actúa de maravillas.

De fondo, cada tanto, el primer plano de una sierra de carnicero y de una picadora que luego nos mostrarán porqué todos somos Carne de Crítica sujetos a una cuchilla intangible pero certera que despedaza mucho más de lo imaginable.
Pero entre tanto y con la dirección musical del maravilloso Sergio Vainicoff, pasará un Cafetero erotizado hasta la médula, No seas Celosa con la esperada y aplaudida Verónica Sofía, el maravilloso pasaje de Ángel y Pintor, Norma y Nelly en una escena de Lo Frío y lo Caliente de Pacho O’Donnell, con él mismo opinando desde el fondo en formato cinematográfico, el tremendo Ay enfermera, algunas escenas maravillosas de Carne sola o Doña Rosita el soltero, etc.
Para quienes no hayan visto nunca un espectáculo de Carne de Crítica (¿es posible?), hay que remarcar que los dos artistas en escena cumplen con una velocidad increíble sus cambios de roles y de registros, que son opuestos y complementarios y que ejecutan las decisiones de su director con amorosa disciplina, sino sería imposible montar semejantes espectáculos sin que nada falle cuando el tiempo es efímero y a la vez increíblemente tirano en su paradójica finitud.

Carlo Argento dirige con maestría combinando acertadamente cada uno de los elementos a su alcance y logrando que los actores, en un vínculo sensible al espectador, adquieran en el escenario su máxima expresión creativa.

Nada le falta a Mamarracho para provocar el aplauso cerrado, de pié y las ovaciones que conocidos y extraños les brindaron el lunes 23 en su debut en el Teatro La Comedia. Pero es necesario remarcar que si el humor es un género arduo, se torna mucho más complejo cuando abordan, con singularidad, temas álgidos como la soledad, el maltrato, la discriminación y otras calamidades, pero Carne de Crítica ha sabido, en estos 10 años, construirlo con la debida responsabilidad no sólo ya de un cuidado minucioso de todos sus componentes sino que, además, ha logrado que el público que llenó la sala años tras año pudiera reír a carcajadas, reconocerse en las miserias que todos tenemos y promover alguna reflexión acerca de esas grietas por las que gotea el infortunio que todos cargamos cuando somos víctimas o victimarios.

La risa franca que brota sin chabacanerías ni manejos burdos, permite una empatía mayor con esos seres que como espejos nos muestran que hagamos lo que hagamos seremos Carne de Crítica porque no hay sociedad que en la contracara de su desarrollo no contenga algún retraso fruto del prejuicio y la pacatería. Mamarracho es un homenaje hacia adentro y hacia afuera, a tantos años de trabajo que regala lo mejor y nos grita que el humor es un remedio eficaz para arrojar de nuestra mochila algunos pesados preconceptos que hay que perder para vivir más libres, más sanos, felices como esos artistas maravillosos que brindan el cuerpo y el alma.

Carne de Crítica - Grupo de Teatro (Claudio Pazos - Carlos Argento - Francisco Pesqueira)


Mamarracho, 10 años de Carne de Crítica
Edición limitada: 10 años / 10 funciones
Los lunes a las 21:00 hasta el 26/03/2012
Duración: 80 min.
http://www.carnedecritica.com.ar/

Teatro La Comedia
Rodriguez Peña 1062 (mapa)
Ciudad de Buenos Aires, Argentina
Tel.: 4815-5665 / 4812-4228
http://www.lacomedia.com.ar
Entradas desde: $ 80,-

Prensa: Varas& Otero

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