| Publicado el 03 de mayo de 2012 a las 01:14 hs.

¿Qué he hecho yo para que me trates así?

La puesta escrita y dirigida por Ana Luz Kallsten con un humor corrosivo indaga eso tan complejo que llamamos vínculos.

por Teresa Gatto

“Porqué me tratas tan bien, me tratas tan mal, sabés que no aprendí a vivir”
C. García

Una casa con ese tinte de la pobreza que se acumula en años y que se intenta tapar con todos los artefactos que el kitsch inconscientemente crea. Cuatro mujeres de las que no sabremos su exacta vincularidad hasta el final y una perturbadora realidad que hace que todos sean pasibles de ser sospechosas de algo. No es necesario el delito pero, algunas de sus integrantes franquean carteras o se quedan con objetos como si “la casa” no fuera un hogar.

Salma, bien encarnada por Ruby Gattari, es la mayor y muestra evidentes signos de cansancio, ya se le hace difícil tener las riendas cortas y mantener a raya a La Pajarito, que en la piel de Jesi González Ajón, alcanza momentos de gran lucimiento en esa frontera entre la subnomarlidad y cierta lúcidez que inquieta.

Frida, consistente en su registro toda la obra, interpretada por Luciana Lamoglia, ha llegado y tampoco sabemos qué la une al resto porque no existen más que los nombres de pila, lo que vuelve más difuso el vínculo con Susi, en la piel de Inés Urdinez, que está justo en medio de las edades de todas y cuyas aparaciones son contundentes.

Sabemos que Frida se peleó con su pareja, sabemos que la Pajarito tiene una obsesión con la verdura y que cuando puede se deja imantar por la música de María Callas, pero lo cierto es que sólo Frida ve en ese lugar una guarida, o una parada para dejar, desde hace años, aquello de lo que no puede hacerse cargo. De allí el enorme cansancio de Salma.

Con un in crescendo que apelando al humor negro, ácido y corrosivo siempre, nos distrae y dilata la verdad, ya que en toda buena historia el retardamiento es la promesa que nos sostiene como en la vida, ¿Qué he hecho yo para que me trates así? Es un muy buen ejercicio teatral que muestra como ciertos vínculos son inexplicables y a la vez ineludibles. Por eso Salma está agotada, por eso la pregunta que da título a la obra se torna totalmente pertinente en boca de Frida porque su cinismo o ignorancia los pone a todos en la cornisa.

Con un buen diseño de vestuario y un operativo dispositivo escénico la puesta de Ana Luz Kallsten merodea con acierto, eso que llamamos amor pero que no tiene porqué ser “el amor”, sino un tipo de amor que como muchos otros se basa en el aprovechamiento que los que manipulan pueden hacer del otro. Si esta obra no contara con el humor sería una tragedia pero afortunadamente las  decisiones dramatúrgicas y de puesta  en escena, llevan por el carril de la hilaridad una historia singular, bien narrada, que puede por momentos tener una pequeña meseta pero que básicamente arma de un modo preciso una historia desde atrás hacia adelante y es, en ese preciso momento, en el de los sucesos, no en el de la anécdota cuando el espectador comprende que hay tantas formas de vincularse como seres en el mundo pero que ciertas asimetrías pueden resultar letales. Por eso ante algunas situaciones no es nada extraño que nos preguntemos ¿Qué he hecho yo para me trates así?

Hasta fines de mayo, los jueves en el acogedor Espacio Ecléctico.  


Ficha Artístico/Técnica

Dramaturgia: Ana Luz Kallsten
Intérpretes: Ruby Gattari - Jesica González Ajón - Luciana Lamoglia - Inés Urdinez
Vestuario y Escenografía: Claudia Grisolia
Diseño de luces: Luciana Suppicich
Asistente de producción: Florencia di Santo
Asistencia de dirección: Fernanda López, Patricio Pereyra
Producción ejecutiva: Claudia Grisolia - Patricio Pereyra - David Pessacg
Dirección: Ana Luz Kallsten

Funciones: Jueves a las 21:00

Espacio Ecléctico

Humberto Primo 730
Ciudad de Buenos Aires
Tel. 4307-1966
Entrada 50$
www.espacioeclectico.com.ar

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