| Publicado el 28 de mayo de 2012 a las 16:27 hs.

Hundan el Belgrano

A 30 años de la guerra de las Malvinas, se presenta por primera vez en Argentina una obra del autor inglés Steven Berkoff. "Hundan el Belgrano" una obra necesaria, traducida por Rafael Spregelburd y dirigida con audacia por Claudia Marocchi.

Centrada en el personaje de Margaret Thatcher nombrada por el autor como "Maggot Scratcher" y traducida en la versión en español de Rafael Spregelburd como "Amargas Cachas"; esta pieza fue estrenada en 1986 en Londres en el Half Moon Theatre generando críticas dispares por su fuerte contenido político.
En esta versión de Hundan el Belgrano, Claudia Marocchi rescata con audacia lo mejor de la sátira para exponer un tema de vigencia actual y tan constitutivo de nuestra historia como la soberanía de las Malvinas.

La sátira en prosa es uno de los géneros líricos más ricos, antiguos y complejos de llevar a cabo, plantea siempre una crítica incisiva a un estado de cosas vigentes ya sea a personajes políticos o al poder hegemónico de turno.

Un género que ha servido a lo largo de la historia para denunciar en clave las más ocultas injusticias sociales y que aquí logra su cometido en la virulencia del texto y una puesta en escena auténtica y decidida.

Hundan el Belgrano requiere la astucia de actores capaces de enredarse en el límite del paroxismo sin prejuicio, una construcción de estereotipos verosímil que se logra en los personajes interpretados por un elenco numeroso de grandes actores: Gastón Rodríguez, Estanislao Milicich, Alejandro Cop, Gonzalo Pastrana, Gustavo De Filpo, Carlos Cano y Luciano Ricio.

Monina Bonelli es un capitulo aparte, actriz como pocas capaz de encarnar una Margaret Tatcher que sobresale descarnada de la escena en busca de la “presa argentucha”. Una dama de hierro compuesta con precisión y cinismo.

El trabajo de Lucas Lagré también se vuelve imprescindible en su rol de coro y en un registro actoral distinto que marca su condición de testimonio, de documento abierto a la memoria que conecta pasado y presente y nos interpela. 

     

Hundan el Belgrano es la presentación de la guerra en si misma como puesta en escena, su diseño y expectativas, su excusa para conseguir otra cosa.

Como en un gran chiquero de presas y cazadores los personajes definen sus roles en la batalla con una impronta bestial y ambiciosa que evidencia el discurso insostenible y ridículo de la guerra. Una pretensión absurda repleta de caprichos y egos maltrechos que termina por hundir a todos.

Una obra que permite una reflexión brillante también sobre el relato del triunfo y el héroe, cómo se construye el discurso de la victoria a través de un rígido fundamentalismo y el merchandising necesario para comprar el relato de la guerra. La disposición de los artilugios para sostener los ídolos patéticos que como sociedad vanagloriamos. 

La dramaturgia propone la construcción de un relato discontinuo que evita cualquier tipo de identificación mimética vacía y aborda en el pastiche un tratamiento que augura novedad y frescura. 

La escenografía a cargo de Gustavo Dieguez y Lucas Gilardi plantea estructuras móviles de madera que se desplazan componiendo todos los escenarios posibles, plataformas por donde operan los distintos discursos que justifican la contienda.

El vestuario a cargo de Pablo Graciano es impecable, se articula una y otra vez en cada escena aportando al registro cínico de la sátira ¡pies de dinosaurio al militar argentino que se hace el distraído mientras rompen convenios de paz en su cara!

En este sentido, no faltan alusiones al papel cómplice durante la guerra de Malvinas que llevo adelante la iglesia y la ingenuidad aplastante de la intelectualidad de turno que no supo salir de la parsimonia y pensarse en acción. 

El guitarrista en escena corona la sátira moderna con intervenciones precisas, donde no faltan pasajes de punk inglés en el pastiche de sonidos.

Frente a la resignación y al conformismo, frente a la idea de que ya no es posible hacer teatro de contenido político, desembarca en la escena porteña una obra con actitud y decisión estética que redescubre los múltiples puntos de vista insertos en la trama de una guerra aportando perspectivas nuevas para abordar sucesos históricos que colman el presente.
 

Ficha Artística/Técnica:

Intérpretes:
Monina Bonelli (Amargas Cachas)
Gastón Rodriguez (Alcahuete/Almirante)
Estanislao Milicich (Piojo/Comandante/Buchón)
Lucas Lagré (Coro)
Alejandro Cop (Presidente de la argentina /Patas)
Gonzalo Pastrana (Granjero 2/Marinero)
Gustavo De Filpo(Granjero 1/Marinero)
Carlos Cano (Marinero)
Luciano Ricio (Marinero/Razón)

Autor: Steven Berkoff
Traducción: Rafael Spregelburd
Musica original y en vivo: Pablo Vázquez
Coreografía: Eugenia Di Marco
Escenografía: A77. Gustavo Dieguez y Lucas Gilardi
Vestuario: Pablo Graziano
Iluminación: Alejandro Le Roux
Peinados y pelucas: Alejandro Granado
Relato sonoro: Tián Brass
Puesta de sonido: Benjamín Engraff
Fotografía: Rodrigo Herna Tubio
Diseño gráfico y web: Walter Montes de Oca
Prensa y Comunicación: Octavia Comunicación
Dirección: Claudia Marocchi

Desde el 5 de mayo, todos los sábados a las 23 hs
Porton de Sánchez

Sánchez de Bustamante 1034 (mapa)
Ciudad de Buenos Aires, Argentina
Tel.: 4863-2848
http://portondesanchez.blogspot.com/

Más información sobre la obra en: Hundan el Belgrano

Nota extraída de www.puestaenescena.com.ar | todos los derechos reservados