| Publicado el 16 de abril de 2011 a las 18:29 hs.

Reglas, usos y costumbres en la sociedad moderna

Excelente puesta unipersonal con la actuación de Gerardo Begérez que parodia a la urbanidad hipócrita que rige algunos estratos sociales.

por Teresa Gatto

"Las costumbres son la hipocresía de las naciones"
H. de Balzac 

Cuando Jean-Luc Lagarce escribió Reglas, usos y costumbres en la sociedad moderna (1994) lo hizo pensando en una mujer como protagonista de este monólogo. Basada en los preceptos de un manual de urbanidad de principios del siglo XX, la obra repasa con ironía ciertos mandatos de adecuación e imprime un guiño paródico toda vez que una vida, con ceremonial y protocolo incluido, se desarrolla hasta su culminación sin que esos mandatos cambien nada el oscuro pozo que es la muerte,  nos morimos todos independientemente de la adecuación o no a esos preceptos que repletos de hipocresía plagan la vida de muchos.

Gerardo Begérez de constante labor aquí en Buenos Aires como en su Uruguay natal y en el resto del mundo, es una marca de calidad y tesón y un artista que no se conforma y siempre se involucra en una búsqueda que es un plus que le imprime a los textos con los que trabaja y las puestas que dirige, Loco Afán, con un éxito sostenido sobre adaptación de textos de Pedro Lemebel es un caso emblemático y podríamos citar otros.

En Reglas, usos y… Begérez avanza, da un paso más y se trasviste en un primer guiño, ya que el papel pensado originalmente para una actriz es encarnado aquí por un brillante actor que nos hace una segunda seña desde el minimalismo del diseño de arte, para poblar todo el espacio escénico con su presencia. Sólo dos magníficos candelabros con sus velas blancas encendidas, un par de cajones también blancos multipropósito, y una alfombra roja enmarcada en todos sus laterales con bellos tacones de mujer también colorados, son suficientes para instalar la idea de salón en que una dama lee y todo escuchan y asienten o no pero no pueden dejar de observar un despliegue actoral que buscando siempre la mirada del receptor traduce los guiños de simulación de buenas costumbres públicas (y hábitos cuestionables puertas adentro) que reinaron y reinarán siempre porque una sociedad, es sabido, escurre sus miserias en el lavabo del sanitario privado mientras obsequia su rostro púdico en el exterior.

Un pomposo vestido blanco será un significante que se traslada y adopta diversos usos en favor de lo narrado, así como la desnudez o el riguroso traje oscuro posterior. Con un solo toque el cuerpo transfiere y copia las reglas y a la vez las desnuda en su absurda razón de ser. La dirección de Ernesto Calvo ha logrado captar todos los resquicios por los que las reglas hacen agua y llevar a su actor a una interpretación excelente.

Sólo unas pocas funciones más quedan para ver qué es lo que se puede hacer con un texto maravilloso, cuando los gestos, las apelaciones al público y un aceitado trabajo de composición crean, sin que estos estén presentes, uno y todos los eventos por los que transcurre la vida. Así, apegados a los usos y costumbres de urbanidad que una sociedad pacata demanda, ostentan una falsedad enorme y están dispuestos a representarla.


Ficha Artística/Técnica:

Dramaturgia:
Jean-Luc Lagarce
Traducción: Fernando Gómez Grande
Actúa: Gerardo Begérez 
Dirección: Ernesto Calvo

Funciones: Jueves - 21 hs - hasta el 28/04/2011
Teatro La Comedia
Rodriguez Peña 1062 (mapa) Ciudad de Buenos Aires
Teléfonos: 4815-5665 / 4812-4228
http://www.lacomedia.com.ar
 

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