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música » nota

| Publicado el 18 de marzo de 2012 a las 18:23 hs.

María Creuza, amorosa bahiana

A más de 40 años de su presencia junto a Vinicius de Moraes y Toquinho en La Fusa de Mar del Plata, nuevamente el espíritu de la música de Brasil recorrió Buenos Aires en la cálida voz de María.

por Carlos Folias

"Um cantinho e um violão
Este amor, uma canção
Pra fazer feliz a quem se ama..."

Desde la ciudad en que la música es parte indisoluble del aire que se respira, protegida por Exu siempre sediento de cachaça que el visitante ofrenda gustoso, en la que resuena como un eco ancestral el batir de los tambores del Candomblé, del berinbaus, de las escuelas de capoeira, del samba de roda, de la ciudad del misterio en la que anida la magia y la fiesta, de la hermosa ciudad de Salvador de Bahía en el noreste del Brasil, llegó en 1970 a Buenos Aires la que sería considerada con el tiempo una de las mejores cantantes bahianas.

María Creuza llegaba en aquel momento de la mano del poeta, músico y diplomático Vinicius de Moraes y junto a un joven Toquinho en la guitarra para participar del show en el café-concert La Fusa de Mar del Plata, que luego daría origen al disco que, combinando la atmósfera y las voces del público con grabaciones en estudio, se transformaría en un clásico de la música brasilera.

Dueña de una bella y cálida voz, encuentra hoy en Argentina una prolongación de su casa con amigos que disfrutan de su arte. En esta oportunidad, fue el ND/Ateneo el espacio que abrió sus puertas para festejar sus 42 años de carrera.

Acompañada por su marido y director musical, el cordobés Víctor Vélez  en piano, Heber Calura (Jacaré) en bajo, Alex Moraes en guitarra y Flavio dos Santos en batería, desplegó todo su repertorio de melodías entrelazando recuerdos con alegrías y tristezas y con la esperanza que siempre acompaña la música.

Desde aquella visita en La Fusa hasta hoy no ha dejado de visitar la Argentina y de recorrer el mundo, grabando más de 20 discos.

En palabras de María, “Conocer a Vinicius, Tom Jobin y otros grandes me definieron como cantante”, al principio con un poco de susto y luego fue como tocar el cielo. Momentos que por suerte María supo aprovechar muy bien para su carrera y para nuestro deleite.

El show en el ND Ateneo fueron más de 100 minutos donde hubo espacio para todas las emociones.

Así pasó Berimbau (Vinicius-Badem Powell), Tarde em Itapoã (Vinicius-Toquinho), A felicidade (Vinicius-Tom Jobim) con el coro del público “Tristeza não tem fim... felicidade sim” y Samba em prelúdio (Baden Powel-Vinicius)

“Una de las más lindas canciones de Vinicius de Moraes. Fue el primer tema que canté para Vinicius en su casa. Estaba muerta por tener esa oportunidad de estar con él. Fue muy fuerte porque me marcó la vida”

Siguieron Eu seu que vou te amar (Jobim-Vinicius) y “Uno de los primeros temas que canté antes de definir la bossa nova en mi vida”  Manhã de Carnaval (Luiz Bonfá - Antônio Maria), Chega de Saudade y Garota de Ipanema (Vinicius-Tom Jobim), acompañada con las voces del público.

Luego Corcovado (Tom Jobim) que puede apreciarse en el video:

 

Acompañada siempre por el coro del público siguió con Catendé (Pinto-Figueiredo-Tavares), Tomara (Ojalá) (Vinicius-Toquinho) y  “uno de los temas más grandes de mi vida profesional que me llevó por el mundo y me dió premios y que hoy pasados 42 años sigue vigente”  Voce abusou (Antonio Carlos y Jocafi). Después Mais que nada (Jorge Ben) y un cierre emocionante con un público de pié con Que Maravilha (Toquinho y Jorge Ben).

El espíritu de la música y de Vinicius “bahiano honorario”, se instaló en la sala en lo que sin duda fue un gran “recital biográfico” de esta entrañable y amorosa bahiana.

 

16 de marzo de 2012
María Creuza en ND / Ateneo, Paraguay 918, Ciudad de Buenos Aires, Argentina.

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