Guacho, de Sandra Franzen, dirección de Cintia Miraglia por Teresa Gatto

 

En esta puesta de Cintia Miraglia, Martín Urbaneja representa un unipersonal que refleja una historia que parece antigua pero que sigue vigente. ¿Alguno de ustedes sabe cuántos Guachos hay,  hijos de patrón de estancia o encopetado señor de barrio de alta burguesía que se desliga de su descendencia extramatrimonial?




 

Por Teresa Gatto

“Y sepan cuantos escuchan de mis penas el relato que nunca peleo ni mato sinó por necesidá,

y es que a tanta adversidá sólo me arrojó el mal trato”

Frag. de Martín Fierro. José Hernández.

 

 

En 1926 Ricardo Güiraldes de dio vida al Guacho más afortunado de la historia de la gauchesca. A Don Segundo Sombra le encargan el aprendizaje del guachito Fabio, para que al menos tenga una oportunidad al crecer. Pero como muchas veces el escritor escribe desde su clase el Guachito no sólo dejará de serlo sino que encontrará padre, estancia y biblioteca. Dejará de ser un guacho y será un patrón de estancia y cultivado. Patrón que como muchos otros también podría acosar sexualmente a un “china” y embarazarla para desecharla después y al crío convertirlo para siempre en Guacho.

Un Guacho con una suerte distinta es el que encarna Martín Urbaneja en la puesta homónima. Un sujeto hundido en la más profunda soledad, en un rancho minúsculo, parece más un puesto, y entre lejanos sonidos de bombos, se presenta ante nosotros con un pequeño farol.

Comenzará entonces un monologo que bien podría ser interior, pero que reflexiona sobra la carencia y la ausencia.

La luz que bien acompaña la presencia de Urbaneja, va tornando amaneceres y anocheceres que bien podrían ser fantasmales o no, o son los claroscuros de una vida de soledad y abandono. De privación y de una soledad tan honda como lo son aquellas que se sabe per se que podrían haber sido distintas.

Urbaneja, torciona en un pequeño espacio su enorme cuerpo abrumado por la orfandad. Una orfandad que se sabe impuesta. Un diferencia de poderes que es imposible emparejar y lo hace muy bien.

¿Una vaca, o una visión de una vaca? En cualquier caso será necesaria. Porque lo que se impondrá finalmente es torcer otros destinos.



No faltan los vaticinios ni una mano amable que enseñe a leer y a escribir. La lecto escritura como plus para comprender el estado propio de la vida.

Pero también una cierta bonanza, una ternura que permitirá que él, sin nombre y sin fecha de nacimiento pueda dar algo más. Mucho mas que la rudeza de los trabajos del campo, de sus bajezas, de su hocicar frente a un “otro” con poder de lastimar en todos los sentidos.

Buenas decisiones de diseño de escenografía a cargo de Víctor Salvatore, de vestuario de La Maine y fundamentalmente de luz de Mateo García, Cintia Miraglia, completan esta  puesta que nos permite pensar en que sin tiempo datado, esta situación de repetirá tantas veces como la inequidad nos asole como ayer y como hoy.

Guacho es una obra actual. Y no sólo  porque haya dirigentes que dicen que un niño puede no ir al escuela y trabajar en un taller si su padre lo requiere, ni tampoco por el trabajo esclavo que subsiste a pocos kilómetros de Buenos Aires. Guacho es una obra actual porque no existe una sola orfandad ni un solo abandono. No es nada más la de un padre que no se hace cargo, de una madre que por conservar el trabajo se deja ultrajar.

Guacho es ya, hoy, ahora en nuestro país porque ese acento de tierra adentro que sale orgánico en Martín Urbaneja pertenece a un ser que podría como una sinécdoque de lo que son todos los peones, sus hijos, y sus mujeres violentadas por  una clase que en a Argentina no termina de morir jamás y oprime.

 


 

 

Autora: Sandra Franzen

Actúan: Martín Urbaneja

Diseño de vestuario: La Maine

Diseño de escenografía: Víctor Salvatore

Realización de escenografía: Víctor Salvatore

Música original: Gonzalo Domínguez

Diseño De Iluminación: Mateo García, Cintia Miraglia

Fotografía: Nacho Lunadei

Diseño gráfico: Cintia Miraglia

Asistencia de dirección: Mateo García

Prensa: Natalia Bacca

Producción artística: Alejandra García

Producción ejecutiva: Alejandra García

Dirección: Cintia Miraglia

Clasificaciones: Teatro, Presencial, Adultos

ITACA COMPLEJO TEATRAL

Humahuaca 4027 (mapa)

Capital Federal - Buenos Aires - Argentina

Teléfonos: 75493926 WhatsApp 11 6669 4027

Jueves - 20:00 hs - Hasta el 25/07/2024

No tiene un desgarrón. Adaptada y dirigida por Rita Cortese, por Teresa Gatto.